Muchos compradores se enamoran a primera vista de un solar que, en apariencia, reúne todas las condiciones ideales. Sin embargo, la experiencia demuestra que la primera impresión puede resultar engañosa. Un terreno con vistas espectaculares, por ejemplo, puede estar en una zona de alto riesgo de inundación o en un corredor de servidumbre eléctrica. En la costa mediterránea española, parcelas con panorámica al mar suelen esconder limitaciones de edificabilidad o requerir costosas medidas de protección contra la erosión costera.
Otro caso frecuente ocurre con solares que parecen tener una ubicación privilegiada cerca de núcleos urbanos consolidados. Al investigar, se descubre que pertenecen a suelo no urbanizable de especial protección o que están afectados por planes de expansión viaria pendientes. Estas circunstancias convierten lo que parecía una oportunidad única en un proyecto inviable o extremadamente caro. Los compradores inexpertos suelen pasar por alto estas servidumbres ocultas que reducen drásticamente la superficie edificable real.
Terrenos con pendiente pronunciada también generan falsas expectativas. Aunque ofrecen vistas privilegiadas, exigen movimientos de tierra importantes y muros de contención que disparan el presupuesto. En regiones como Galicia o el País Vasco, donde las pendientes son habituales, estas obras adicionales pueden representar hasta el 30% del coste total de la construcción. Además, la orientación desfavorable puede complicar la eficiencia energética de la vivienda.
Finalmente, la falta de conexión a servicios básicos transforma un terreno aparentemente ideal en una complicación. Muchos solares bonitos en entornos rurales carecen de agua corriente, electricidad o alcantarillado municipal. Instalar pozos, depósitos sépticos y líneas de media tensión eleva notablemente la inversión inicial. Servicios especializados en selección de terrenos ayudan a detectar estas trampas desde el principio, permitiendo a los compradores elegir parcelas que realmente cumplen con sus expectativas y posibilidades económicas.
